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¿Qué son los Planes Institucionales de Lectura, Escritura y Oralidad?

Un plan institucional de lectura, escritura y oralidad, se puede considerar, de manera general, como una propuesta integradora en la que se apoya la institución educativa para incentivar prácticas diversas en torno al lenguaje; estas prácticas ponen en diálogo a estudiantes, maestros y comunidad académica en general mediante el acercamiento a variadas formas de representación de la realidad, mediadas, inicialmente, por los procesos académicos institucionales, que luego serán fundamentales para la actuación de nuestros estudiantes como ciudadanos críticos y transformadores.

De esta manera, el plan institucional se convierte en una estrategia para la articulación de todos los proyectos, programas y actividades que conllevan al desarrollo de los contenidos del currículo, y que, mediante un conjunto de acciones estructuradas y sistematizadas, responden a unos objetivos básicos de enseñanza y aprendizaje enfocados permanentemente en cada una de las áreas del conocimiento, a partir de lo cual se logra el acercamiento de la comunidad educativa a la lectura, la escritura y la oralidad como prácticas socioculturales.

En este sentido, el plan institucional de lectura, escritura y oralidad debe ser: a) específico, es decir, congruente con las necesidades y posibilidades de la comunidad académica en la que se inscribe; b) transversal, pues debe propiciar diálogos entre las tradiciones, las disciplinas y los saberes de los sujetos; c) cíclico y sistematizado, en tanto se trata de un proceso y como tal, está puesto a prueba de manera constante; y flexible, puesto que cambia a medida que cambian los sistemas de conocimiento y los sujetos. Así las cosas, el plan institucional debe estar diseñado como un esquema dinámico que se transforma según las necesidades de la institución y la construcción del concepto de lectores.

Por lo tanto, la ruta que se propone para la conformación de los planes de lectura, escritura y oralidad, contempla las siguientes etapas:

Etapas

Acciones

Etapa 1: Exploración

El bibliotecario escolar y los maestros cómplices deberán explorar dos preguntas:
¿Qué son los planes de lectura, escritura y oralidad en el marco del PEI, Planes de área y los Proyectos pedagógicos en cada institución educativa?
¿Cómo se vinculan los planes de lectura, escritura y oralidad con los programas institucionales? Y no se hace en este momento, ¿cómo podría hacerse posible?

La idea es que desde las realidades institucionales, fortalezas, posibilidades y limitaciones, se haga una caracterización de la institución desde el componente del plan, de esta manera el diseño posterior será pertinente y adecuado a los contextos específicos y nunca una imposición de problemáticas externas que poco tienen que ver con lo que se vive en el interior de cada territorio.

Etapa 2: Conceptualización y formulación de los planes institucionales

En esta etapa el bibliotecario escolar y los maestros cómplices deberán explorar dos elementos:
En primer lugar, las concepciones de lectura, escritura y oralidad que circulan en la institución, en el marco del plan. Asignaturas en las que se llevan a cabo estas prácticas y cómo se caracterizan desde los discursos.
En segundo lugar, la exploración de estrategias de lectura, escritura y oralidad, que posibiliten el acercamiento de la comunidad educativa a alfabetización informacional, formación de comunidades lectoras y escritoras, y formulación de secuencias didácticas o proyectos en el marco de la biblioteca escolar.

Se  pretende que las instituciones educativas propicien diálogos interdisciplinarios, cuestionen sus prácticas, en el sentido amplio de la palabra, y generen configuraciones didácticas y proyectos centrados en el vínculo entre la biblioteca escolar como espacio para el acercamiento a las prácticas de lectura, escritura y oralidad, y las dinámicas particulares de cada institución; con lo anterior, reconocemos que un plan institucional da unas líneas generales, pero las estrategias que se implementan, finalmente, tienen mucho que ver con la caracterización e identidad que dichos procesos van logrando en el hacer particular de las aulas y los territorios.

Etapa 3: Seguimiento, identificación de experiencias significativas y evaluación

En esta etapa el bibliotecario escolar y los maestros cómplices deberán explorar el diseño, seguimiento y evaluación del plan de lectura, escritura y oralidad en la institución y en el marco de la política pública.

 

 

 

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